
Una mente llena de deseos maquiavélicos que un esposo tanto menos importante que ella, no pudo saciar fueron los precursores de aquella futura afición a la sangre que más tarde, ella sentiría. Ella fue una suerte de diosa Artemisa, pues fue sanguinaria, poco hospitalaria y cruel para conseguir ese clímax que, al parecer, su condición de mujer sola le otoragaba.
Entre aquellas oscuras noches de soledad y aburrimiento, en las que sus sirvientes eran los únicos seres que acompañaban a la solitaria alma de Elizabeth, se forjaba una psicosis plena de perversión y crueldad; una psicosis obsesionada con la belleza y la eterna juventud quienes fueron así, los primeros pasos de la asesina en serie más amada por muchos de nosotros: Báthory, Elizabeth Báthory.
Ella pertenecía a una familia de nobles, fue poseedora de una amplia y concreta educación (a diferencia de sus parientes, pues sólo unos pocos tan siquiera sabían leer); El hecho de tener sangre azul le daba, para aquella época, el privilegio de hacer con sus inferiores, lo que le viniera en gana, hasta el punto de darles muerte si la ocasión lo ameritaba.
Cuentan que un día, ya estando casada con un caballero con quien estaba comprometida desde los quince años, en su castillo, una de sus sirvientas la peinaba, pero ésta al tener la torpeza y osadía de halarle el cabello, recibió una bofetada que hizo que nuestra bloody girl (…) descubriera lo que muchos alquimistas hasta los soles de hoy buscan sin éxito alguno: el elixir de la larga vida,
al caerle a Báthory unas cuantas gotas de sangre en su mejilla. La Condesa aseguraba que en esa zona de su cara, la piel se tornaba más tersa y lozana que el resto de la piel de su hermoso cuerpo, que ya empezaba a saborear el amrgo sabor de la vejez.
De inmediato, Elzabeth consiguió el hobby que toda su vida estuvo esperando poder llevar a cabo, y no había duda, era el momento, ella era la Condesa Elizabeth Báthory, ama y dueña de las doncellas que cosían, limpiaban, cocinaban y, posteriormente, que complacían las necesidades y deseos perversos suyos. Al principio bastó con unas cortaditas a sus asistontas para obtener la fórmula de la juventud, pero dejó de ser suficiente; la tentación de “seguir rejuveneciendo” se hizo tan irresistible que lo exterminó. Las cortaditas con insignes hojillas desaparecieron, Báthory encerró en la jaula mortal a decenas de muchachitas menores de diéciocho años. Era una jaula rodeada internamente de filosas cuchillas en las que los cuerpos en agonía de las doncellas allí encerradas, derramaban el propósito de tal tortura: sangre, quien manchaba el blanco vestido que Elizabeth llevaba puesto, parada bajo la jaula, mientras su fiel verdugo 8que en éste fantástico caso, era mujer) batía esa monstruosidad -la jaula- de una lado a otro, así la desafortunada niña, moriría apuñalada.
Pero pronto eso también sería poco; el enterrar agujas entre los dedos y las uñas de las chicas, el flagelar sus cuerpos con brasas ardiendo, el arrancarles pedazos de piel con sus dientes o coserles las bocas pra no oír sus berridos ya le comenzaba a fastidiar, así que de una brillante y genial idea ¡zaz!, ya poseía una réplca de la doncella de hierro. Esto era una suerte de sarcófago con forma de Venus desnuda, de largos cabellos dorados, con una exquisita piel blanca y unas joyas puestas (o dibujadas, no lo sé) cuya función era macabra: colocar una joven en los brazos de la cámara (la doncella de hierro, claro), y pulsar los collares; de esta forma, el artefacto torturador sostenía con sus fuertes brazos de hierro a la chica de forma tal que ésta ya no podría safarse, y acto seguido, salían de sus pechos unas afiladas navajas quienes atravesaban a la muchacha viva una y otra vez
hasta darle muerte desangrándola.
La joven quedaba desgarrada, y toda la sangre de lo que ya era un cadáver había sido usada en placentero baño rejuvenecedor (aunque también cuenta que se la bebía… Para acelerar el efecto de la misma). Ya habían sido muchas jóvenes asesinadas y, sin embargo, Báthory quería más. Dejaron de existir las plebeyas, ¡ya no quedaban! Y en vista de ello, se buscó a jóvenes nobles, para que tuvieran el mismo destino que las otras pobres…
Esto es parte de la historia y a continuación un produccion Hungara 2008 ...


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